![]() |
|
INICIO | MAPA WEB | CONTACTO | LIVE CHAT
|

No hay que confundir este soporte con un CD-R grabable. El CD es un disco compacto que no lleva capa de grabación, sale de las máquinas ya con el contenido estampado a través de surcos (pits-lands) aplicados en el policarbonato.
Aunque en el mercado existen CD-R/RW de mayor capacidad, los CDs que producimos bajo el proceso de estampación (sin capa de grabación) tienen las siguientes capacidades (siguiendo el estándar internacional – no hay posibilidad de crear stampers de mayor capacidad):
Capacidad de Almacenamiento |
|
|---|---|
|
719 986 kByte / 703,1 MB |
Software, videojuegos, memorias, presentaciones corporativas, catálogo de productos… you think it. we disc it.TM
Aparte de la fabricación a medida, Duradisc ha configurado una serie de servicios de desarrollo en paralelo (diseño gráfico, presentaciones multimedia, video interactivo, video juegos...), estandarizando los procesos y haciendo que sea posible disponer de producciones multimedia de alto nivel al coste más bajo posible. Toda la operativa es on-line por lo que los costes de desarrollo se reducen al máximo.
A continuación se enumeran los tipos de soportes admitidos para llevar a cabo el proceso de mastering.
CD-ROM |
CD-R | |
|---|---|---|
|
Exabyte | formato DDP |
DURADISC garantiza que las copias serán idénticas – verificación BIT a BIT – al soporte entregado por el cliente.
A pesar de que puede haber variaciones en la composición de los materiales empleados en la fabricación de los discos, todos siguen un mismo patrón: los discos compactos se hacen de un disco grueso, de 1,2 milímetros, de policarbonato de plástico, al que se le añade una capa refractante de aluminio, utilizada para obtener más longevidad de los datos y que reflejará la luz del láser (en el rango espectro infrarrojo y por tanto no apreciable visualmente); posteriormente se le añade una capa protectora que lo cubre y, opcionalmente, una etiqueta impresa en la parte superior (también llamada “galleta”). Los métodos comunes de impresión en los CD son la serigrafía – recomendable para diseños en tintas planas - y desde hace menos tiempo la novedosa Impresión Offset para diseños en cuatricromía.



Un CD de audio se reproduce a una velocidad tal, que se leen 150 KB por segundo. Esta velocidad base se usa como referencia para identificar otros lectores como los del ordenador, de modo que si un lector indica 24X, significa que lee 24 x 150 KB = 3600 KB/s.
El área del programa es de 86,05 cm², de modo que la longitud del espiral grabable será de 86,05/1,6 = 5,38 km. Con una velocidad de exploración de 1,2 m/s, el tiempo de duración es 80 minutos, o alrededor de 700 MB de datos. Si el diámetro del disco en vez de 120 milímetros fuera 115 mm, el máximo tiempo de duración habría sido 68 minutos, es decir, seis minutos menos.
Como ya hemos indicado, un CD es una pieza de plástico de aproximadamente 1.2 mm de grosor. El CD está compuesto principalmente por una pieza inyectada (molde) de policarbonato. Durante el proceso de fabricación, esta pieza plástica es estampada con relieves microscópicos situados en línea, formando una larga espiral de datos. Una vez estampada la pieza de plástico transparente con los datos (es ahí donde se encuentra el contenido), entonces se pasa al proceso de metalización con el objetivo de que el laser del reproductor pueda rebotar porque si no cruzaría el policarbonato transparente y los datos no podrían ser leídos. A partir de ahí, se aplica un spray acrílico para proteger la fina capa de aluminio. Por último, se pasa al proceso de pintado de la parte superior del disco, bien en máquinas de serigrafía o de offset a todo color.
Sección (no a escala) de un CD:

Un CD contiene los datos en una única línea espiral que va desde el centro del disco hacia afuera. El hecho de que los datos vayan desde el centro hacia afuera hace que se pueden ofrecer otros formatos que no cumplan con el estándar de 12 cm. Como por ejemplo: MINI CD (8 cm – 200 MB), CD-CARD ovalada (50 MB), CD-CARD rectangular (30 MB), FAN-CD, TICKET-CD o CDs troquelados con la forma que el cliente desee.
No traduciremos Bump al tratarse de una palabra técnica en inglés, pero su significado es algo así como saliente o protuberancia (al final se traduce todo en secuencias de ceros y unos).
Los bumps que forma cada track son 0.5 micras de acho, un mínimo de 0.83 micras de largo y 125 nanometros de alto. Observando una sección del policarbonato puede ser algo similar a esto:

También se les conoce como "pits" en vez de “bumps” ya que aparecen como “pits” (hoyo-agujero) en la parte metalizada, pero en el lado donde el láser lee, son bumps (salientes).
Las minúsculas dimensiones de los bumps hacen que la espiral de datos que puede contener un CD sea extremadamente larga. Para que se hagan una idea, si extendiéramos en línea recta esta espiral de datos, alcanzaría una distancia de 5 km aproximadamente!!!
Para poder leer algo tan pequeño, necesitaremos un mecanismo de lectura de disco muy preciso. Si comprendemos cómo funciona un reproductor de CD, entenderemos mejor la composición de los discos compactos:
El reproductor de CD tiene la función de encontrar y leer los datos en forma de bumps del CD. Considerando lo pequeños que son estos bumps, el lector de CD tiene que ser una precisa pieza de ingeniería. El reproductor se compone principalmente de tres piezas fundamentales:
La función principal del reproductor de CD es conseguir que el láser lea la espiral de datos formada por los bumps. El rayo laser pasa a través de la capa de policarbonato, se refleja en la capa de aluminio y se envía a un dispositivo óptico-electrónico que detecta los cambios en la luz. Los bumps (pits) reflejan la luz de manera diferente a los “lands” (el resto de la capa de aluminio), y el sensor del dispositivo óptico-electrónico detecta los cambios en la reflectividad y los interpreta formando los bits de datos que componen los bytes completos.
La parte más complicada es la de mantener el láser centrado en la línea de datos, el sistema de tracking es el que se encarga de esta importante función. El sistema de tracking, mientras el CD gira, tiene que mover el láser continuamente hacia fuera. Mientras el láser se mueve hacia afuera desde el centro del disco, los bumps (pits) pasan por el láser más rápidamente. Esto ocurre porque la velocidad lineal o tangencial de los bumps es igual a las revoluciones (rpm) a las que está girando el disco. Mientras el láser se mueve hacia afuera, el motor debe reducir la velocidad del CD. Así se consigue que los bumps pasen por el láser a una velocidad constante. Si no, las velocidades serían distintas al variar la distancia de la espiral al centro. De esta manera, los datos están siendo leídos de manera uniforme.
En cualquier caso - aunque en un inicio fue así - actualmente la tecnología ya ha variado, la mayor parte de unidades de CD y DVD tienen una velocidad de rotación constante (Velocidad Angular Constante, o CAV). La máxima velocidad de transferencia de datos especificada para una cierta unidad y disco se alcanza solamente en los extremos del disco. Por tanto, la velocidad media de la unidad lectora equivale al 50-70% de la velocidad máxima para la unidad y el disco. Aunque esto puede parecer una desventaja, tales unidades tienen un menor tiempo de búsqueda, pues nunca deben cambiar la velocidad de rotación del disco.
La invención del soporte más extendido del mundo para almacenar datos es casi un misterio.
Según un artículo de SiliconUser, la idea partió de James Russell en el año 1965, aunque no llegaría al mercado hasta casi 20 años después.
Todo partió de una idea en la cual el sistema pudiera reproducir y grabar sonido sin ningún contacto entre las distintas partes.
En esa idea se conjugaron otras ideas que ya estaban en pleno desarrollo o lo estarían muy pronto, tales como el láser (1960), la grabación digital (1967) y la tecnología óptica de discos (1970).
Se repasa la evolución del formato, hasta llegar a lo que tenemos hoy en día: en 1978 Polygram (una división de Philips) estableció el policarbonato como el material para construir estos soportes, con un diámetro inicial de 115 mm que cambiaría a 120 mm para albergar 74 minutos de audio, una decisión en la que ya tomó parte Sony, que vio lo prometedor del formato.
El primer reproductor de CDs fue suyo: el modelo CDP-101 costaba 900 dólares y salió a la venta el 1 de octubre de 1982, con discos compactos que costaban 30 dólares cada uno.
La leyenda sobre esa longitud concreta de 74 minutos ronda por todos los medios impresos y online, y muchos dicen que se debió a la amistad entre el presidente de Sony, Norio Ohga, y el compositor Herbert von Karajan, ya que ambos eran muy aficionados al pilotaje comercial. Este último le exigió al entonces mandamás de la empresa nipona que necesitaba que al menos pudiera albergar su pieza favorita, la novena sinfonía de Beethoven, que duraba esos 74 minutos. Rondan otras “leyendas urbanas’, pero lo cierto es que ninguna de ellas se ha confirmado”.
Sea como fuere, este formato fue el más extendido de la historia y aún hoy sigue muy vigente siendo el preferido para la distribución de música digital. Afortunadamente no tuvo que disputarse su utilidad con otros formatos, algo que sí paso en el vídeo con VHS y Beta y más tarde con las conocidas guerras fratricidas entre DVD+R y -R o la actual entre HD DVD y Blu-ray.